En casa de mi hermana encontré un libro de recetas suecas. Tiene mérito escribir un libro de recetas de un país que no destacaria exactamente por su gastronomia, pero me llamó la curiosidad y lo ojeé un poco.
Una de las particularidades de la cocina sueca es el uso de especies, clavo, gengibre, canela y cardamomo.
Esto se puede ver en los famosos “pankaka” (o galletas de gengibre, que llevan también clavo y canela), o en el glög, vino especiado con estas especies, y la receta que encontré, el pastel de cardamomo.
El cardamomo es una especie con un olor muy característico, a mi me resulta muy agradable. Esta especie la usan mucho en la india, así que es fácil encontrarla en establecimientos donde vendan ingredientes de cocina hindú.
Los ingredientes de esta receta son
325 g de harina
3 c. (cucharadas perqueñas) de levadura
2 dl (decilitros) de azucar
4 c. de cardamomo molido
200 g de mantequilla
1/4 l de leche
Se mezclan primero todos los ingredientes secos, se añade la mantequilla a temperatura ambiente hasta que quede todo mezclado (sin grumos), usando las manos o una máquina. Luego añadimos la leche, removemos y añadimos en un molde (untado con mantequilla sino es de silicona o antiadherente) y lo ponemos en el horno precalentado a 200 grados durante unos 45 min.

